Grupo Parlamentario MORENA, LXV Legislatura

Versión estenográfica del mensaje de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, durante la inauguración de la Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República

Muy buenos días a todas, a todos ustedes.

Muchas gracias, señor coordinador, Ricardo Monreal, de la bancada de Morena.

Muchas gracias Cristóbal.

También al coordinador del PT, muchas gracias Alejandro.

Y muchas gracias a ti, coordinadora del PES.

Compañeras, compañeros senadores:

Realmente, y lo digo con toda sinceridad, me emociona, me emociona mucho estar aquí con ustedes este día, con mi bancada, con quienes compartí durante 92 días la experiencia y el compromiso de ser senadora de la República.

Reciban todas y todos ustedes, un saludo del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Y quiero empezar diciéndoles, a propósito de las palabras de nuestro coordinador, nuestro respeto irrestricto a esta soberanía.

Aunque haya sido breve mi paso por aquí, fue suficiente para

 

conocer la intensidad con la que cada una, cada uno vive la política. Sé de la emoción que sienten, como yo lo sentía, cada vez que recorren el Hemiciclo antes de iniciar una sesión.

Sé de las horas de preparación y estudio, antes de una discusión en comisiones. Y de la pasión que los invade, después de dirigirse a la nación desde la Tribuna.

Sé de lo complejo de construir un acuerdo, por ello, porque los conozco, porque las conozco, porque sé que son hombres y mujeres de buena voluntad, que trabajan y que defienden a nuestra patria, es que les digo que aunque los extraño, estoy muy tranquila porque en este Senado se está dando la cuarta transformación, y camina.

Por todo esto, hoy celebro la oportunidad de acompañarlos en el arranque de esta Segunda Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena; de esta Sexagésimo Cuarta Legislatura.

Desde el Gobierno de México, existe un sincero reconocimiento a los logros del pasado periodo de sesiones. Voy a enumerar sólo algunos de ellos:

La aprobación que se hizo a la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República. Y con ello, dejamos atrás cuatro largos años de inoperancia y vacíos legales, ante la demanda permanente de una mejor procuración de justicia.

El nombramiento del fiscal, que también resulta clave para permitirnos ser un buen Gobierno, para hacer cumplir la

 

 

Constitución y ante todo, para que nadie use la justicia como instrumento de persecución política.

Por otra parte, con la extinción de dominio se cumplen los objetivos de desincorporación de bienes que hayan sido instrumento, objeto o productos de hechos de corrupción o de actividades ilícitas.

La minuta, como saben, se encuentra en los Congresos locales y vale decir que nueve de ellos, hasta hoy, la han aprobado; entre ellos Tamaulipas y Querétaro, donde Morena no tenía mayoría, lo que nos habla de la capacidad de diálogo y de la voluntad para llegar a un consenso.

Esperamos que la próxima semana tengamos buenas noticias y más Congresos hayan hecho lo propio. Pero insisto, desde la Secretaría de Gobernación sabemos que no es con la aplanadora o con la presión, sino con la generación del diálogo, como esa y otras reformas constitucionales que llegarán a buen puerto.

También, les expreso mi alegría por la capacidad demostrada durante el nombramiento del nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Lograron, queridas, queridos compañeros, la construcción de una mayoría, plural sin presiones en tiempo y forma.

La dinámica se repitió en cada nombramiento, ya sea del personal del Servicio Exterior o de órganos autónomos o en cada uno del Poder Judicial.

 

Por lo anterior, hago un reconocimiento particular a la Comisión de Justicia, que ha llevado un trabajo ejemplar.

Cabe decir que han implementado un sistema informático para eficientar sus procesos, lo que les ha permitido hacer una evaluación minuciosa de los perfiles a ocupar en estos cargos.

Me alegra que en este recinto, el diálogo sea una marca distintiva. Eso es muestra de vivir en un Estado de Derecho. Tener diferencias, sí, pero saber construir sobre ellas.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, un principio básico de la democracia es la capacidad de disentir; pero sobre todo de convencer a través de la palabra argumentada. Eso se ha visto aquí, por lo que aplaudo la dignificación política que ustedes, hombres y mujeres de todo el país, han venido haciendo.

Amigas y amigos:

Hace unos días estuve con sus compañeros diputados en un marco similar a este. Hubo quienes, malintencionados, dijeron que yo había ido a regañar,  nada más lejano a esta realidad.

Les reitero a todos ustedes, lo que a ellos les dije,  la Secretaría de Gobernación, bajo mi cargo, será una en la que el diálogo y la voluntad de construir en pro de nuestro país, estará presente sin afanes de vencer; pero siempre con la intención de convencer.

Desde el Gobierno de la República, valoramos todos los acuerdos logrados durante las 231 horas trabajadas en las 37

 

sesiones del periodo pasado. Es por ello que me siento confiada de que harán más de lo mismo, en una de las

discusiones más importantes de este periodo y quizá –y lo subrayo– de este sexenio, la de la Guardia Nacional; que será sin duda –yo creo– uno de los legados más importantes de nuestro presidente.

Los he escuchado y leído con atención en foros, en entrevistas y en debates. Este Senado lo tiene claro y se respira la convicción de que la creación de la Guardia Nacional saldrá adelante.

Sepan que hacer énfasis en el tema no es una necedad, realmente la creación de la Guardia Nacional sigue siendo la prioridad para el Gobierno de la República.

¿Por qué razón? porque no podemos pensar en la transformación del país, sin seguridad y sin garantías básicas de protección a la vida humana; sin un cuerpo de seguridad regido por el principio de respeto irrestricto a los derechos humanos; porque tenemos que tener certidumbre jurídica para que impere un real Estado de Derecho; porque tenemos que crear un marco legal que permita y defina claramente la coordinación y la actuación de lo que será nuestra principal herramienta para dar respuesta al clamor del pueblo de México: la pacificación y la vida digna.

Será un periodo muy intenso, no habrá una sola sesión de trámite, un solo día sin que se esté discutiendo algo relevante. Fueron más que una decena de nombramientos, ratificación de tratados internacionales, además de leyes

 

reglamentarias de cada reforma aprobada.

El compromiso lo han demostrado, que sea esta la ocasión para recordarnos que debemos seguir trabajando así, en unidad, sin protagonismos; de esa manera, no tengo duda de que cuando nos volvamos a encontrar para valorar el trabajo de este segundo periodo ordinario, lo haremos para celebrar que nuestros propósitos se han cumplido.

De esta reunión espero salir con tres sentimientos: la seguridad de que el compromiso que asumimos el 1º de septiembre está intacto. La alegría de escribir esta parte de la historia de México con ustedes, con mis amigas y amigos. Sepan que siempre, siempre seré senadora secretaria.

La certeza de que el Gobierno de México tiene en ustedes no sólo compañeros de lucha, sino aliados solidarios para alcanzar los objetivos por los que la mayoría de los mexicanos creyeron y votamos.

Y confirmo: la interlocución con los secretarios, el trato respetuoso y amable de poder a poder. Nunca, como lo acaba de decir nuestro coordinador, de subordinación, sino de colaboración y de coordinación.

Como en el Senado, en la cuarta transformación la patria, para todas y todos nosotros, es primero.

Muchas gracias.