Escuchar las preocupaciones y necesidades de la gente es base y sustento de nuestro trabajo. Y dependiendo de la naturaleza de los temas planteados, pueden convertirse en propuestas legislativas o en gestiones ante diversas instancias .
En el trabajo legislativo es nuestro deber construir normas que den certeza, confianza y credibilidad a nuestro sistema democrático. La experiencia nos demuestra que ninguna ley es definitiva, que las leyes son perfectibles y deben adecuarse tomando como base la experiencia en su aplicación y más cuando son normas nuevas.
Bajo la experiencia de la primera fase de la elección judicial, diputadas y diputados, senadores y senadoras presentamos a finales de abril una iniciativa que recoge elementos que debemos tomar en cuenta para mejorar el proceso de elección de las personas juzgadoras.
Esta propuesta coincide en muchos puntos con la iniciativa enviada por la titular del Poder Ejecutivo. Ambas iniciativas proponen realizar la siguiente elección judicial en 2028 para que no sean concurrentes con las elecciones a cargos políticos.
También compartimos la necesidad de mejorar los mecanismos de evaluación de las personas que aspiran a los cargos judiciales, así como en reducir el número de candidaturas y llevar a cabo un proceso de elección más ordenado y con más tiempo.
Asimismo, se propone homologar los procesos de evaluación del Poder Judicial Federal con los de las entidades federativas, tanto en criterios como en procedimientos y en fortalecer el protagonismo y capacidades técnicas de la Escuela Nacional de Formación Judicial.
No obstante, también existen diferencias relevantes entre la iniciativa del Ejecutivo y la propuesta presentada por este grupo de legisladores federales, quienes volveremos a proponer estos otros cambios y esperemos que posteriormente sean tomados en cuenta con el único objetivo de perfeccionar el proceso electoral, tanto en su operación como en sus criterios técnicos.
Por ello, subrayo la importancia de valorar la experiencia judicial como un criterio relevante para el desempeño de los nuevos ministros, magistradas, magistrados, juezas y jueces antes de ejercer un cargo público.
También es fundamental evitar la concurrencia electoral incluso después del 2027. Enhorabuena con estos avances y me quedo con la esperanza en que la experiencia acumulada en esta legislatura nos permita retomar este y otros temas que deben ajustarse, con el propósito de respetar el espíritu de la reforma , que es contar con un poder judicial más cercano a la gente y cuyas resoluciones contribuyan a alcanzar mayores niveles de justicia y paz social. Eso es lo que todos queremos.
Muchas gracias.


