Grupo Parlamentario MORENA, LXVI Legislatura

VE Sen. Homero Davis Castro, Sesión Ordinaria 230926

Gracias, Presidenta, con tu permiso.

Hoy vengo a presentar una iniciativa que nace de una convicción profundamente humana, en México ninguna persona debería perder la vida o esperanza de vivir cuando existe la posibilidad de salvar la vida.

Hace más de seis décadas, en octubre de 1963, médicos mexicanos realizaron en el Instituto Mexicano del Seguro Social el primer trasplante renal en nuestro país. 

Desde entonces, México ha constituido instituciones, conocimiento y capacidades médicas. Pero hoy la realidad nos demanda dar un paso más, porque detrás de cada persona que espera un órgano, hay un rostro, hay una familia y hay una historia. 

Actualmente, más de 18 mil personas esperan un trasplante en nuestro país y alrededor de 16 mil requieren un riñón. 

La donación de órganos es uno de los actos más generosos que puede realizar una persona. 

Dar vida incluso después de la vida. 

Por eso hoy proponemos fortalecer las instituciones que hacen posible esa voluntad se convierta en una oportunidad real para quien espera.

Esta iniciativa plantea transformar el Centro Nacional de Transplantes, el CENATRA, en el Instituto Nacional de Trasplantes, el INATRA. 

Quiero ser muy claro, no se trata solamente de cambiar su nombre, se trata de fortalecer el Estado mexicano para enfrentar un desafío de salud pública que requiere mayor capacidad, coordinación y especialización. 

El nuevo instituto será un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio y con autonomía técnica, operativa y administrativa. 

Tendrá entre sus responsabilidades fortalecer la investigación científica, formar y capacitar personal especializado, coordinar esfuerzos con los centros estatales de trasplantes y sobre todo impulsar una cultura permanente de donación de órganos y tejidos. 

Esta propuesta no representa un impacto presupuestal adicional para el Estado, pues se plantea aprovechar las funciones, estructura operativa y recursos que actualmente corresponden al CENATRA, es decir, fortalecer sin cargar más al erario, pero multiplicando las posibilidades de salvar vidas. 

Porque un trasplante no es solamente un procedimiento médico, es una segunda oportunidad. Es una madre que puede volver a abrazar a sus hijos, es un padre que puede recuperar su vida cotidiana, es una joven o un joven que puede regresar a estudiar, a trabajar y a seguir construyendo sus sueños. 

Desde este Senado tenemos la responsabilidad de seguir construyendo un México donde los derechos no sean privilegios, sino realidades para todos. 

Hagamos de la donación una cultura solidaria y del trasplante una política pública más eficaz, coordinada y humana. 

Porque cuando una persona decide donar, no solamente entrega un órgano, entrega una oportunidad. 

Es cuanto, Presidenta, y muchas gracias.