Muchísimas gracias por todas sus preguntas. Y debería de comenzar en orden, pero para organizar y agrupar varias de las respuestas voy a comenzar por algo que planteó la senadora Anabel y que creo que puede ser el punto de partida para entender y dejar muy clara la fundamentación y el origen de nuestra Reforma Constitucional.
La Reforma del 2013, mal llamada Reforma Energética, para nuestro país fue un rotundo fracaso, un rotundo fracaso que metió al país en una ruta de insustentabilidad y de riesgo en términos no sólo de la soberanía, sino también de su desarrollo y crecimiento al futuro. Y voy a explicar por qué, esto no es una apreciación simplemente política, es una apreciación en términos de los fundamentos que rigen la Cuarta Transformación y que son el sustento de este gobierno. La Reforma del… y me voy a explicar por qué.
La Reforma del 2013, tanto en el sector eléctrico como en el sector de hidrocarburos, ¿qué buscaba? Bueno, partía de un supuesto falso, partía de que las empresas públicas per se eran ineficientes y que no podían conducir ni ser pilares del desarrollo de nuestro país, y que por lo tanto teníamos que abrir el sector energético a la inversión privada. Porque esta inversión era mucho más eficiente e iba a lograr aprovechar los recursos y que con esos recursos se iba, por añadidura, lograr que el resto de la población tuviera algún beneficio por algún tema de goteo de alguna forma. Es decir, la inversión privada iba a ser el motor para el desarrollo de nuestros recursos y de nuestro potencial productivo.
¿Qué pasó en el sector hidrocarburos? En el sector hidrocarburos se hicieron tres rondas, la ronda cero y tres rondas. Se dieron en esas rondas más de 109 zonas. ¿Hoy cuánto producen esas zonas? Producen el 5 por ciento de la producción de petróleo en México. Eso ¿dónde están los 200 mil millones de dólares que en ese entonces se dijo que iban a llegar para desarrollar nuestra industria? ¿Y qué se hizo a la par? Se desmanteló la capacidad productiva del Estado mexicano, se desmanteló la capacidad productiva de petróleos mexicanos y se hizo, antes del 2018, antes del 2018, los últimos 10 años antes del 2018, Pemex se convirtió en la petrolera más endeudada del mundo, pero esa deuda no fue para generar capacidad productiva del país, no fue para eso, de hecho no sabemos para qué fue todavía. A la par se destruyó la capacidad productiva de Pemex. Se determinó que este país no debería de refinar, debería de exportar crudo y no refinar, y se renunció a mantener el Sistema Nacional de Refinación, con lo cual la producción de combustibles, de gasolinas y de diésel cayó en 60 por ciento, pero a la par desmantelamos también nuestra capacidad productiva en petroquímica, se remataron más de 60 plantas y quitamos también nuestra capacidad productiva de fertilizantes que coadyuva para la seguridad alimentaria.
Entonces, nos quedamos sin producción, las inversiones privadas no llegaron y perdimos la capacidad de crecimiento en el sector y la seguridad de un recurso estratégico para el desarrollo.
En el sector eléctrico, por el otro lado, también se buscaba desmantelar a CFE diciendo que también el mismo discurso es ineficiente, no puede producir con eficiencia y demás. ¿Y qué pasó? Si no hubieran, si no se hubieran construido las 16 plantas de generación que se construyeron en la administración pasada, porque se dice que la administración pasada no invirtió en el sector eléctrico, eso es una mentira, hay 16 plantas nuevas de generación eléctrica, muchas de ellas están por entrar en operación, ¿y esto por qué fue? Pues porque tuvimos dos años de pandemia intermedio, muchas de esas inversiones apenas estamos viéndolas terminar, porque además son inversiones de largo plazo, una planta no se construye en un año.
Pero la capacidad de generación eléctrica de la CFE en la administración pasada se incrementó de 35 a 54 por ciento de generación. ¿Y esto qué está permitiendo? Es algo que ya podemos ver con resultados tangibles. Hoy en el país no tenemos un problema de generación como tal, de hecho, en el verano pasado, en los meses de mayor calor, la capacidad de reserva de generación estuvo en alrededor del 12 por ciento, eso no se había tenido en los últimos años, y eso solo fue posible por las inversiones que se hicieron en el sector eléctrico por parte del Estado mexicano.
Entonces, no, no, no es la misma reforma, el cambiarle la palabra productivo a público en la Constitución, que pareciera un cambio menor, que fue el cambio que esta legislatura hizo, implicó no volver improductivas a las empresas, al contrario, nosotros no queremos que sean improductivas, queremos que sean productivas, pero queremos que cumplan con su función social prioritaria, que es la justicia social. Y entonces, al hacer ese pequeñísimo cambio, le quitamos esa camisa de fuerza que tenían las dos empresas y hoy están dando resultados. Yo quisiera que revisaran, por ejemplo, los resultados al tercer trimestre de la Comisión Federal de Electricidad
La Comisión Federal de Electricidad, el tercer trimestre de 2025, reporta 125 mil millones de pesos de utilidad, no es una empresa en quiebra, la Comisión Federal de Electricidad no recibe un solo centavo del presupuesto público, vive de sus mecanismos financieros como cualquier empresa, como cualquier empresa del mundo, y en las empresas no importa el endeudarse o no, o sea, es un mecanismo de financiamiento normal el endeudamiento, en un país, en una empresa, para los seres humanos, o sea, para las personas, como individuos también.
El problema no es endeudarse, el problema es tu capacidad de pago y tu capacidad de hacer frente a ese endeudamiento, tu capacidad para producir bienes que te permitan poder hacer sustentables esas inversiones. Y en el caso de la Comisión Federal de Electricidad, ya la política iniciada hace seis, siete años está dando resultados, y vamos a seguir por esa ruta, vamos a seguir por esa ruta porque consideramos que es la ruta correcta, no sólo porque creemos que un recurso estratégico como la energía, que no es una mercancía común y corriente, como bien lo dijeron varios de los diputados, la energía no es una mercancía común y corriente, es un factor de desarrollo de nuestro país, es un factor de crecimiento.
Sin la energía no se pueden dar las demás inversiones, así mismo sin el agua. Por lo tanto, su conducción, su conducción tiene que estar en manos del Estado y tiene que basarse en una planeación que tenga criterios técnicos, que le den viabilidad a largo plazo, que fue también lo que se perdió en el sector eléctrico.
En el sector eléctrico se perdió la confiabilidad de todo el sistema eléctrico nacional. ¿Por qué? Porque no había una conducción. ¿Por qué? Porque la generación privada, si bien contribuye, no puede ser quien conduzca el desarrollo de largo plazo, porque los bienes privados se contraponen contra los bienes públicos. Entonces, durante este año, todo este proceso de planeación, y que ha tenido ya bastantes buenos resultados, se han concretado en planes de largo plazo que sintetizan esa visión de futuro y que nos proyectan más allá.
En el caso del sector privado, sí, debo decirlo, no estamos limitando la participación, al contrario, le estamos dando viabilidad con el nuevo modelo energético, lo que le damos es viabilidad tanto a las inversiones públicas como también a las inversiones privadas. ¿Por qué? Porque necesitan este marco de certidumbre que les permite su desarrollo de largo plazo. Y no sólo eso, o sea, el 17 de octubre, en el caso del sector eléctrico, publicamos la primera convocatoria para atender de manera prioritaria los permisos de generación eléctrica que serán inyectados al mercado eléctrico de este país, pero partiendo de premisas diferentes.
No es que viniera la iniciativa privada a plantear proyectos para generación, es desde el Estado dar una guía en función de lo que requiere el país y dónde lo requiere. Nosotros estamos estableciendo en el Plan Nacional una estrategia muy ambiciosa, muy ambiciosa de transición energética.
Como lo comentó el diputado, estamos planteando pasar de 24 por ciento de generación limpia al 35, es más, al 38 por ciento, que es nuestra meta de generación limpia, en tan sólo cinco años. Es una meta súper ambiciosa, pero que requiere a la par garantizar la confiabilidad del sistema, es decir, esa energía renovable que se requiere para cumplir con esta meta de transición energética requiere a su vez también tener un sustento de energía firme que permita que esa transición se pueda dar de manera segura. Por eso estamos planteando dentro del programa de la Comisión Federal de Electricidad la generación y la construcción de nuevas plantas de ciclo combinado.
Estas plantas de ciclo combinado, si bien para nosotros es una tecnología intermedia, porque no es precisamente una energía renovable, es una energía intermedia, sirve de base y es una energía muchísimo más limpia, que consume, prácticamente no consume agua y no genera emisiones, y permite dar esta base de confiabilidad al sistema para poder dar el paso hacia la transición que requerimos.
Entonces, regresando un poquito al tema, en el caso de esta transición, el plan de expansión del sistema eléctrico está priorizando para el sector privado la generación y la aportación de cerca de 7 mil megawatts.
Entonces, lo que se está planteando es que dentro de los proyectos de energías limpias del gobierno se priorizan en una primera etapa seis plantas, la de Puerto Peñasco 4, Carbón 2, Río Escondido, La Punta y las termosolares 1 y 2 de Baja California Sur, y estos proyectos aportarán 1,100 megawatts de generación más, que combinados con los proyectos mixtos y con proyectos privados nos van a permitir llegar a la meta del 38 por ciento de generación de energía limpia para el 2030 que estamos planteando.
Ahora, dentro de las figuras también de participación privada, no sólo se limita al mercado eléctrico mayorista, que es la convocatoria que emitimos, sino también hay otras figuras de participación. Contrario a lo que se dice, repito, hemos incrementado la capacidad para participar de la iniciativa privada, pero bajo reglas del juego mucho más ordenadas.
Y en esta ampliación están los proyectos de participación mixta con la Comisión Federal de Electricidad. Esta es una figura nueva, no existía. Aparte de que la iniciativa privada puede participar con los megawatts designados para el mercado eléctrico mayorista, también puede participar en inversiones con la Comisión Federal de Electricidad en proyectos de energías renovables, manteniendo el porcentaje de participación 54-46.¿Por qué 54-46? Por el tema de la confiabilidad, porque estamos convencidos de que la única empresa en este país que puede garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional es la Comisión Federal de Electricidad.
Pero, además, la Comisión Federal de Electricidad ejerce una función fundamental que en la Reforma del 2013 se les olvidó, que es el tema de la justicia energética y de llevar luz a los que más lo necesitan. En la Reforma de 2013 la Comisión Federal de Electricidad sólo podía llevar a cabo proyectos productivos que fueran rentables.
Y, perdón, hay proyectos de justicia social que no son rentables en términos de la iniciativa privada, como lo evalúan los modelos económicos de la iniciativa privada, pero son rentables en términos sociales y son necesarios y son fundamentales para el crecimiento de las regiones. También por eso nosotros afirmamos categóricamente que no estamos de acuerdo con la apreciación, no, no es lo mismo, cambiamos el modelo energético de manera profunda, tanto para la Comisión Federal de Electricidad como para Petróleos Mexicanos. Y en el caso de Petróleos Mexicanos estamos recuperando negocios que tenía el Estado mexicano y que se perdieron.
Uno de ellos, y tomando la preocupación de la senadora, son los proyectos precisamente de la industria petroquímica. Con este plan vamos a fortalecer, queremos fortalecer la industria intermedia que genera pues este alto valor agregado, y ese esfuerzo se senta precisamente en Veracruz, que ocupa una posición estratégica y determinante para la industria petroquímica de nuestro país. Ahí estamos llevando a cabo cinco de los siete proyectos de construcción y rehabilitación de complejos petroquímicos.
Está el proyecto en Poza Rica, donde se construirá una nueva planta de fertilizante, es el proyecto de Escolín, que también la senadora ha sido insistente en preguntarnos sobre este proyecto. Este proyecto alcanzará una producción de setecientos ocho mil toneladas anuales de urea hacia 2029. También en Coatzacoalcos se va a rehabilitar la cangrejera y Morelos para alcanzar la producción de un millón de toneladas anuales de etano etileno para el 2030.
Y también en este mismo municipio se va a reactivar el complejo de la cangrejera para producir 329 mil toneladas anuales de aromáticos a partir de 2027. Esta industria la habíamos perdido y es fundamental para el desarrollo de otras cadenas productivas que son fundamentales para el rescate de nuestra industrialización. El Plan México se basa en el desarrollo de los polos industriales que requieren no sólo energía, sino también requieren insumos que son producidos tanto por el sector eléctrico, por la industria eléctrica, como también por el sector de la petroquímica y de la energía en general.
Quiero también aclarar, la Comisión Nacional de Energía nunca fue un organismo autónomo, era un organismo con independencia técnica y sigue teniendo independencia técnica. Lo único que cambió es que ahora las decisiones se toman de manera colegiada y coordinadas con todo el sector. Hemos establecido comités de seguimiento que no son burocráticos, todos los directores y subsecretarios aquí presentes prácticamente diariamente nos reunimos, tanto para el sector eléctrico como para el sector hidrocarburos, en términos de estar tomando decisiones coordinadas y estar haciendo frente a las eventualidades que se presentan constantemente en el sector.
Este es un sector muy dinámico y también la planeación va a ser dinámica, por eso hemos planteado que tanto los planes en el sector eléctrico como en el sector hidrocarburos se van a estar actualizando año con año, en función de las necesidades de los polos de desarrollo. Hoy lo que publicamos y sacamos en la convocatoria el 17 de octubre es un mapa de necesidades generales en el sector eléctrico, pero este mapa se va a reforzar con las posibilidades que existan de generación eléctrica, así como las nuevas necesidades en los polos de desarrollo. Diario estamos revisando, permanentemente quiero decir, estamos revisando las necesidades que se van generando en los estados y en los polos de desarrollo en una mesa que tenemos en conjunto con la Secretaría de Economía, que ha permitido esta colaboración constante y ha permitido poder plantear de manera diferente las necesidades del país en términos de qué energía necesita cada una de las regiones y qué tipo de tecnología tenemos que cambiar para poder llegar a nuestra meta de transición energética de 38 por ciento en 2030, pero a la vez garantizar que nuestra meta de justicia energética, que significa que todos los hogares de este país al 2028 tengan alguna forma de energía, sea posible, y eso sólo es posible con esta coordinación institucional que tenemos en el sector energético actualmente.
Respecto al TMEC y la preocupación comercial, es importante decirles que en el tratado el apartado de energía no es un apartado limitante, en el tratado el apartado de energía reconoce la soberanía de nuestro país, bueno, de ambos países, pero reconoce nuestra soberanía sobre la determinación de nuestros hidrocarburos y de nuestro sector energético. No está acotado de ninguna manera a ningún tipo de temas dentro del mismo tratado. Sin embargo, hay temas en términos energéticos que involucran inversiones, en las cuales tenemos un diálogo abierto permanente y en las mesas del tratado hemos estado, yo he tenido la oportunidad de platicar con el secretario Chris Wright, y hay un diálogo y un entendimiento en términos de la relación de respeto mutuo basado en la soberanía y de la integración que naturalmente tenemos, no sólo en términos del gas natural, sino en otros temas energéticos. Puedo decir con seguridad que es un tema que en los dos países respetamos y que hay una colaboración permanente donde no vemos un riesgo para nosotros.
Y por último, el tema del huachicol. Bueno, yo más que huachicol, el comercio ilegal de combustibles, que abarca muchísimas cosas.
Decirles que, como lo ha expresado la presidenta, es un tema de la mayor preocupación y de la mayor atención de parte de todo el Estado mexicano. Más allá de la parte de seguridad, que el secretario Omar García Harfuch ya informó en este Senado en días anteriores, que coordina el Gabinete de Seguridad y en el cual se integra tanto la Marina, la Defensa, la Secretaría de Gobernación y, por supuesto, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, más allá del tema de seguridad como tal, hay una coordinación permanente para poder facilitar el esclarecimiento de estos delitos, y una coordinación también para atajar los diferentes tramos que involucran toda la cadena de valor que genera el comercio ilícito de combustibles.
Desde nuestra atribución, nosotros estamos trabajando para proporcionar la información y los elementos de solidez que permitan la instalación o la integración de carpetas mucho más fuertes para poder combatir el ilícito de manera profunda en términos generales.
Pero también estamos trabajando en lo que nos corresponde, que es la trazabilidad de toda la cadena de valor en términos de combatir este importante acto ilícito. Y también con la modificación de la normatividad fue posible el incluir la obligatoriedad en la trazabilidad de cada tramo de la cadena de valor. Esto va a permitir también poder atajar estas conductas y poder tener información que permita integrar de mejor manera estos expedientes.
También se ha hecho un trabajo importante en la inspección de los sitios de almacenamiento, este trabajo se ha hecho de la mano con la ASEA, con la Profeco, hemos hecho un trabajo muy importante con todo el sector gasolinero, que va ligado al tema de los precios, del acuerdo que hicimos para mantener el precio de la gasolina de manera estable para que la población se viera beneficiada, pero que también ha tenido su reflejo en las acciones que nos han permitido controlar el comercio ilícito y que redundan en mayores beneficios para los comercios que ejercen esta actividad de manera lícita. Yo lo dejaría hasta aquí, porque ya se cumplió el tiempo, y les agradezco nuevamente, muchísimas gracias a todas y todos.


