Agradezco las preguntas y posicionamientos de las y los senadores de la República que interesados en el bienestar del pueblo nos han planteado.
Primero quiero decir que el bienestar del pueblo de México es el motor de la cuarta transformación y decirlo no implica que lo repitamos constantemente con el vacío de una frase que no tenga un resultado que nos dé el gran soporte que el pueblo de México hoy le brinda a nuestra presidenta la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Quiero decir también que la pobreza hoy es un asunto de todo el gobierno, no es sólo un asunto de la Secretaría de Bienestar, de manera muy sentida nos toca atender a los más pobres.
Y los pobres para nosotros nunca serán como en el pasado una clientela, nunca serán aquellos a los que visitaremos cada tres años como se hacía en el pasado, nunca vamos a permitir que se afirmen mentiras.
Recordar que en el periodo neoliberal los pobres eran una mercancía electoral, quienes se han opuesto a los programas de bienestar, quienes se han opuesto a que sean un derecho constitucional tienen la pequeña esperanza de regresar a volver a ser lo mismo.
Pero eso no va a pasar porque aquí lo hemos afirmado, los programas de bienestar no son de ningún partido político, son del pueblo de México por una decisión del gobierno de la Cuarta Transformación.
Mientras en el pasado los derechos se volvieron mercancía hay que recordar y mirar lo que aún sucede como herencia del pasado.
Nos hablan de deuda y se les olvida que ustedes endeudaron al país con la deuda de los banqueros en contra del bienestar del pueblo, recuerdan que volvieron la salud una mercancía y también la educación.
Nosotros los convertimos en derecho porque estamos transformando al país, porque aquí sucede una revolución de las conciencias para que los programas de bienestar, como lo he dicho y lo reafirmo, son del pueblo de México y seguirán siendo porque las y los legisladores que apoyan la transformación los han blindado en la Constitución.
Nosotros enaltecemos el espíritu de la Constitución de 1917, recuperamos las causas sociales de la Constitución, no la traicionamos, por el contrario, le damos más poder al pueblo de México.
La Reforma Constitucional no sólo estableció derechos, sino también les ilustro, senadores y senadoras, que nos plantean sobre la viabilidad financiera de los programas.
Está en la Constitución que también cada año los programas de bienestar habrán de tener más recursos para el pueblo, de tal manera que nadie podrá retirar los programas de bienestar porque, aunque nos digan que están de acuerdo, en su propia exposición he escuchado que no están de acuerdo.
La oposición ha planteado en distintos momentos, pero materializado con su voto en contra de las reformas constitucionales a favor del pueblo, que no están por el bienestar de nuestra gente.
Decimos que nuestro método ha dado resultados y la oposición cuestiona la medición de la pobreza, quiero decirles que esta medición se funda sobre tres pilares.
El primero, el marco normativo, la medición de la pobreza no la definen los grupos parlamentarios, no la define el gobierno, la define la ley, la Ley General de Desarrollo Social que establece la mecánica de la medición.
Esta medición no ha cambiado desde 2016, de tal manera que es comparable en el tiempo, quiero decirles que el traslado del Coneval al Inegi fue, en la parte administrativa, la más ordenada de todos los órganos autónomos.
El Coneval no era un órgano totalmente autónomo porque la reforma constitucional que lo creó quedó a medias, estaba sectorizado al ramo 20 de la Secretaría de Bienestar, lo que hicimos fue trasladar la responsabilidad de la medición al Inegi.
El Inegi es quien levanta la encuesta nacional de ingreso gasto, siempre lo ha hecho, el Coneval lo que hacía era la interpretación y aplicar los indicadores establecidos en la Ley General de Desarrollo Social, de tal manera que el marco normativo, que no ha cambiado, se mantiene intacto y, por tanto, la medición.
Coneval interpretaba la Inegi que se aplica cada dos años, Coneval emitía un análisis de pobreza multidimensional que se divide en dos grandes rubros; la primera, la medición del bienestar económico, es decir, los ingresos de las personas, y por otro lado, mide el acceso a los derechos del pueblo de México.
La conjunción de estos dos indicadores nos da los resultados de pobreza, pobreza moderada y pobreza extrema, también el avance o retroceso en las carencias. Y quiero decirles que, respecto al bienestar económico, tenemos 22 millones de personas que mejoraron su ingreso, pero también tenemos seis carencias establecidas en la medición.
En todas hemos avanzado, en todas hemos dado más acceso a los derechos del pueblo, tenemos la alta responsabilidad del bienestar del pueblo de México y actuamos en congruencia. Destinamos los recursos a los más pobres, la medición de la desigualdad es una metodología que se aplica en todo el mundo, senadoras y senadores.
La desigualdad en México nos ha demostrado que la riqueza en nuestro país hoy se redistribuye de manera más justa; el pobre recibe más ingresos y el rico también incrementó sus ingresos, pero hoy hemos combatido la desigualdad, esa brecha tan lacerante, porque hemos invertido en nuestra gente.
Los programas de bienestar se convirtieron en la fuente de ingresos de los deciles más pobres, los estados donde no hay una industria boyante no pueden depender del incremento al salario, su bienestar.
Por eso los programas de bienestar compensan a quien, teniendo una carencia en su ingreso, puede mejorar con un ingreso básico, los programas de bienestar están concebidos como un ingreso para las familias más pobres.
Se acabó la política social de la focalización que era igual a discrecionalidad, hoy lo que tenemos es la atención universal a los grupos más vulnerables de la sociedad.
O acaso querrán que los adultos mayores dependan del ingreso de un empleo que ya no pueden tener.
Mientras pauperizaron las pensiones y las jubilaciones, cuestionaron desde el inicio de la implementación de los programas de bienestar, que era para atender a los flojos.
Recordemos la historia de los programas de bienestar, el presidente López Obrador, siendo jefe de gobierno, los implementó por primera vez en el país.
Y recuerdo las frases del entonces presidente Fox, que decía que no había que darle recursos a los flojos, porque los pobres eran pobres por flojos, no porque el gobierno no les apoyara.
De tal manera que el presidente López Obrador siguió en su estrategia. ¿Y qué nos dijeron? Lo mismo que nos siguen diciendo ahora.
La viabilidad financiera de los programas de bienestar, la viabilidad existe porque el presupuesto está dispuesto. Ustedes han aprobado la ley de ingresos y en la Cámara de Diputados el presupuesto de la federación, que este año colocó más de 900 mil millones de pesos a los programas de bienestar.
De tal manera que ni la Ciudad de México, como se decía en ese entonces, quebró sus finanzas, ni como ahora sucederá. Eso no va a pasar y tampoco va a pasar que dejemos de atender a los más pobres.
Los programas de bienestar tienen una historia ligada a nuestro proyecto nacional, donde primero los pobres, es y será siempre nuestro principio ético, del cual partiremos.
Quiero reconocer y agradecer la evaluación y el empeño que a favor de las mujeres presentan las senadoras, la pensión Mujeres Bienestar es un reconocimiento al trabajo de las mujeres en este país.
Quiero decirles que nuestra presidenta adelantó su compromiso que iba a cumplirse el próximo año.
Para el próximo año tendremos 60 mil millones de pesos para esta pensión. Reconocemos el esfuerzo de las mujeres, que siempre se levantan antes que todos y se acuestan después que todos.
Reconocemos toda una vida de cuidados y evitamos que cuando se llegue a la vida adulta, después de haber trabajado incansablemente por nuestras familias, no tuvieran ningún ingreso, ningún reconocimiento.
Yo camino el territorio siempre de la mano de la gente y del pueblo, nunca desde el escritorio conocemos la vida de las mujeres, las hemos escuchado.
Y cuando les pregunto que cuál es la vez que ellas recibieron un recurso para sí, el 80% me dice que es la primera vez que reciben un ingreso propio para ellas y el 90% nos dice que nunca habían tenido acceso a una tarjeta bancaria.
De tal manera que estamos restituyendo derechos para nuestras mujeres. La presidenta de la república nos lo dijo siempre, no llegó sola, llegamos todas y se materializa este compromiso en la pensión Mujeres Bienestar.
Quiero decirles también que las niñas y los niños son una agenda que acompañamos, solo que ahora no los usamos de elemento de la corrupción como en el pasado con las estancias infantiles, esas que eran privadas y que siguen ahí por cierto.
Ahora este programa beneficia a las niñas y los niños más pobres de este país, a las niñas y niños indígenas de la Sierra Tarahumara, de la región Purépecha, de la montaña de Guerrero, de la Mixteca Oaxaqueña, de la Sierra Nororiental de Puebla, de la región Otomí de Hidalgo.
De tal manera que la corrupción pasó a ser un derecho de las niñas y los niños y el próximo año con presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados, todas las niñas y los niños de educación primaria tendrán acceso a una beca.
Nosotros no lucramos con los niños, apoyamos a los niños con la sinceridad de nuestra presidenta que cuida de todos nosotros.
Las niñas y los niños nunca deberán ser agenda política para la diatriba, debemos darle el lugar que se merecen nuestros niños y no hay mejor lugar para nuestros niños que en el cuidado y en la escuela, también para nuestros jóvenes.
Decirles que ha terminado el tiempo neoliberal donde la máxima era cada vez menos a la gente y más a los grupos de interés. Se acabó el tiempo de la minoría rapaz, se acabó el tiempo en donde los recursos del pueblo eran malgastados.
Recordarles para quienes añoran el pasado que no vamos nunca a permitir que el pueblo de México deje de ejercer sus derechos que le corresponden.
La medición multidimensional de la pobreza tiene como componente, como lo he comentado, la revisión del acceso a los derechos del pueblo, la educación, la salud, la alimentación, el acceso a la vivienda, a la seguridad social y a los servicios de las viviendas.
Estamos trabajando con una visión integral, ya no más una política fragmentada, ya no más una política de bienestar para unos cuantos, hoy trabajamos en todas las aristas del bienestar; el bienestar es un concepto holístico que nos permita revisar, avanzar, proteger todos los derechos del pueblo.
Los programas de vivienda, el programa de salud casa por casa, que se los digo con toda seriedad, pero también con mucha felicidad, será o es ya, el programa de prevención más grande del mundo, porque hoy vamos a la casa de las personas, a cuidarlos.
Este es nuestro sistema de cuidados, donde estamos yendo más allá de la transferencia monetaria, que es muy importante, ya no hay despensas y frijol con gorgojo, eso se terminó.
Se acabaron los negocios de los servidores públicos para entregar en especie los apoyos, eso ya no existe.
Sólo en las emergencias, donde hay que prestar ayuda humanitaria a través de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina, se implementa la entrega de canastas alimentarias.
De otra manera, eso se ha enterrado en el pasado, vamos a seguir trabajando por el bienestar del pueblo de México.
La felicidad de nuestro pueblo es su bienestar, compañeras y compañeros senadores, senadoras, también daré respuesta por escrito a aquellas preguntas que hayan quedado pendientes de resolver.
Nos dará mucho gusto enviar los documentos técnicos para que ustedes puedan analizarlos.
Muchísimas gracias.


