Con la venia de sus señorías, senadoras y senadores.
En México, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del año 2020, la población de 18 a 29 años ascendía a 24.7 millones de personas. Esta cifra representa una quinta parte de las y los habitantes del país. No obstante, durante el periodo neoliberal, las y los jóvenes fueron relegados y en no pocas veces estigmatizados, pues no existía por parte de los gobiernos de ese entonces una política de atención y protección de sus derechos.
Esta reforma, la del dictamen que hoy discutimos, precisamente busca cambiar de raíz esa situación y devolverles a las y los jóvenes su posición central en la vida presente y futura de este país. Para nadie es un secreto que la falta de oportunidades laborales para las y los jóvenes ha llevado a que se incorporen al trabajo informal y de condiciones precarias. Según datos recientes de este propio año, más del 50% de las y los jóvenes que trabajan lo hacen sin acceso a la seguridad social ni derechos laborales plenos.
Esto impacta desde luego negativamente su estabilidad económica y desde luego también su futuro. La reforma al artículo 123 de la Constitución que hoy nos ocupa propone incluir un segundo párrafo que garantice una política de apoyos económicos para que las y los jóvenes accedan a un empleo digno.
Entre sus objetivos, destaco, primero, incentivar la contratación formal de jóvenes mediante beneficios fiscales a sus empleadores.
Segundo, garantizar la seguridad social desde el inicio de su vida laboral.
Tercero, promover programas de capacitación para mejorar la inserción en el mercado laboral.
Esta reforma incide de manera transversal en beneficio de las y los jóvenes, de las empresas, de las y los empleadores y del país.
Para los jóvenes, mayor acceso a empleo formal, protección social y estabilidad económica. Para las empresas, mayor productividad y beneficios fiscales que incentiven la contratación juvenil. Para el país, reducción del desempleo, mayor crecimiento económico y fortalecimiento del mercado laboral.
Esta reforma es un compromiso con el presente y el futuro de México. Desde la Comisión de Estudios Legislativos, las y los senadores que la integramos, pedimos, solicitamos comedidamente a nuestras compañeras y compañeros de todos los grupos parlamentarios a que respaldemos este dictamen y a que trabajemos unidos y unidas para garantizar su correcta implementación. Asegurar empleos dignos es invertir en el crecimiento de México.
Con esta reforma, damos un paso unívoco hacia un país con mayores oportunidades de justicia social. Seguimos construyendo el Estado constitucional de bienestar. Es cuanto, senador presidente.


