Con su venia, señora presidenta.
El día de hoy invito a mis amigas senadoras y senadores a ratificar este convenio fundamental para las mujeres y hombres que trabajan en uno de los sectores de más alto riesgo en el mundo.
Sólo para que podamos tener este dato en la minería, en donde solamente se emplea el 1% de la fuerza laboral del mundo, representa el 8% de los accidentes mortales de trabajo según la Organización Internacional del Trabajo.
La pregunta es ¿por qué cuando este convenio fue adoptado desde el 22 de junio de 1995 en Ginebra, han pasado tantos años para que México lo ratifique?
Por eso el día de hoy aquí ante este pleno, no sólo convocó, sino que reflexiono que es una obligación moral, es una obligación con mujeres y hombres que le aportan a la fuerza productiva del país, pero más importante es un reconocimiento a la dignidad humana.
En ese sentido, amigas y amigos, este convenio se enfoca en los siguientes grandes ejes:
Primero, protección efectiva de la seguridad y la salud, dos, participación activa de los trabajadores y tres, regulación y supervisión constante.
En pocas palabras, incorpora los tres ejes fundamentales al gobierno, a los trabajadores como centro y área más importante, pero también a las empresas en donde participan.
A ello se suman acciones indispensables como la capacitación continua, la evaluación permanente de riesgos y por supuesto el uso obligatorio de equipos de protección personal, planes de emergencia y protocolos de rescate.
Es importante subrayar que 36 países ya han ratificado el convenio 176. En todos los casos, los reportes de la Organización Internacional del Trabajo muestran una reducción significativa en accidentes mortales y un incremento en la eficiencia operativa de las minas.
Por supuesto, también demuestra que países realizan inversiones estratégicas en seguridad, observan un impacto económico positivo en su reducción de paros, multas, litigios y daños materiales y se estima que por cada peso invertido en seguridad, el sector minero tiene entre 4 y 6 pesos en beneficios operativos, derivados de la continuidad productiva, la reducción de litigios y la mejora al clima laboral.
Compañeras y compañeros, a nombre de la Comisión de Relaciones Exteriores solicitamos su voto a favor de este instrumento internacional, ya que ratificarlo manda un mensaje de que México protege a su gente, valora a sus trabajadores y está decidido a modernizar su marco laboral y minero bajo los principios de seguridad, responsabilidad y justicia social.
Además, la Recomendación 183 complementa el Convenio 176 y ofrece una hoja de ruta para fortalecer nuestras normas en temas de automatización, tele operación, monitoreo digital y nuevas tecnologías de prevención, es decir, nos prepara para la minería del siglo XXI.
Por la vida, por la dignidad y por los derechos de las y los trabajadores mineros de México, votemos a favor.
Es cuanto, muchas gracias.


