Grupo Parlamentario MORENA, LXVI Legislatura

Intervención del senador Alfonso Cepeda, presidente de la Comisión de Seguridad Social del Senado, durante la Inauguración de la Semana Nacional de Seguridad Social

 Saludo con mucho afecto a las y los integrantes del Presídium, un Presídium de lujo.

Gracias porque nos acompañan hoy, y con su presencia le dan realce a esta inauguración de la Semana de la Seguridad Social del Senado de la República. 

Yo me siento emocionado también de que estén presentes, compañeros senadores, gracias por estar aquí. 

Estoy también muy contento de que estén diputadas y diputados federales, que estén dirigentes sindicales, que estén funcionarios de primer nivel del Gobierno de la República y que estén sobre todo un auditorio que está interesado en el tema de la seguridad social.

Gracias, gracias a todos nuestros invitados, a nuestras invitadas. Quiero decir a ustedes que estamos conectados al canal del Congreso y a redes sociales. Les agradecemos a quienes están siguiendo este evento por esa vía e igualmente a los medios de comunicación que dan cobertura a este evento.

El 18 de enero de 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se declara la última semana del mes de abril de cada año como la Semana Nacional de la Seguridad Social. 

El objetivo es que las instituciones de todo el país, organismos internacionales, organizaciones sociales, especialistas y sociedad civil participen en la difusión de los principios, valores, derechos y servicios inherentes a la seguridad social.

Esta jornada es también un desafío para analizar y reflexionar sobre los logros alcanzados y los retos que tenemos por delante.

En el Senado de la República durante la Semana Nacional de la Seguridad Social edición 2025 tendremos una jornada de atención en la que se ofrecen servicios de salud, se realizan gestiones y se brinda información a las y los derechohabientes. Los módulos se encuentran en el asta bandera del otro edificio del Senado. 

Habrá también dos mesas de análisis, una “Sistema Nacional de Cuidados” y otra “La Construcción, Destrucción, Reconstrucción de los Derechos Sociales en México. Una mirada desde el Issste”. Ambas tendrán ponentes de primera línea del IMSS, Infonavit, DIF, Issste, Fovissste y la Secretaría de las Mujeres. Además el actuario Francisco Miguel Aguirre Villarreal, un connotado especialista en pensiones, impartirá la conferencia magistral Pensiones en México.

Y ahora que un tema de fundamental importancia que será abordado con seriedad, objetividad y ética a partir de la realidad económica, social, política y demográfica de nuestro país. Espacios de análisis donde también participarán senadoras y senadores integrantes de la Comisión de Seguridad Social a quienes agradezco su compromiso, disposición y presencia.

Me parece oportuno traer a la memoria que la Seguridad Social en México es uno de los mejores y más acabados resultados de la Constitución de 1917 y del Estado que surgió de la gesta revolucionaria.

Aunque debemos reconocer que de entonces a la fecha las trabajadoras y los trabajadores de México han atravesado por diversos claroscuros debido a las políticas públicas de los gobiernos en turno. No obstante, gracias al enfoque progresista y al carácter obligatorio de nuestra Carta Magna, hoy podemos afirmar que la lucha histórica de la clase trabajadora no ha sido en vano. No lo ha sido porque las condiciones de trabajo, las jornadas laborales extenuantes, los salarios miserables y los múltiples abusos afortunadamente han quedado atrás.

Hoy los derechos, las normas y las causas de la clase trabajadora están en el centro de la agenda legislativa y gubernamental. 

Basta señalar el aumento al salario mínimo y el mandato de que nunca estará por debajo de la inflación. Un salario que en poco más de seis años aumentó 300 por ciento acumulando una recuperación de 135 por ciento del poder adquisitivo. El compromiso de la presidenta de la república, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, es que el salario permita adquirir 2.5 canastas básicas. La prohibición de la subcontratación precisamente para salvaguardar los derechos laborales y a la seguridad social de las y los trabajadores. 

La reforma en materia de transparencia, democratización y libertad sindical. El nuevo andamiaje legal para una justicia laboral expedita. 

El Fondo de Pensiones para el Bienestar, que garantiza que las personas trabajadoras reciban una pensión digna equivalente al 100 por ciento de su último salario con un tope de 17 mil 364 pesos mensuales. Lo cual revierte las reformas neoliberales beneficiando a quienes comenzaron a cotizar en el IMSS a partir de 1997 al Issste con cuentas individualizadas desde el 2007 y a las y los jubilados cuya pensión base sea menor a su último salario mensual. La inclusión con perspectiva de género y el principio constitucional de igualdad salarial entre mujeres y hombres.

Las nuevas disposiciones en favor de las personas trabajadoras de plataformas digitales.

Las mejoras sustantivas en los servicios de salud, vivienda social, liquidación de créditos y condonación de adeudos entre otras importantes acciones. Es claro que la lucha de las y los trabajadores de México ha sido larga y continua por lo que ahora tenemos nuevos derroteros y metas.

No ha sido en vano porque hoy gracias a las conquistas laborales sus derechos son progresivos. Sin embargo no todo está dicho y no todo está hecho. 

Debemos fortalecer, transformar y modernizar nuestras instituciones de seguridad social.

Mejorar la calidad de los servicios de salud principalmente los de primer contacto. Garantizar el acceso sin discriminación a las pensiones de viudez, concubinato e incapacidad y asegurar jubilaciones justas. 

No arriamos las banderas históricas que hemos planteado desde el sexenio anterior.

En primer lugar que se busquen las mejores rutas para transitar en la migración de los compañeros, de las compañeras que están en cuentas individuales y que puedan pasar al sistema solidario, al sistema que está inscrito en la ley del viste en el transitorio 10 y que llamamos el sistema de reparto. 

Queremos que desaparezcan las cuentas individuales. Mejorar mejorar las condiciones de nuestras compañeras y compañeros jubilados y pensionados y también que se homologue que se homologue el tope salarial con que un trabajador o trabajadora pueda jubilarse que en el caso de los trabajadores al servicio del estado es de 10 UMAS y en el seguro social son 25 UMAS.

Queremos una homologación para que haya un sentido de equidad y de justicia social. Por supuesto que debemos continuar con la política salarial, la formalización del empleo y la reducción de la brecha salarial de género. 9.5 millones de personas fuera de la pobreza no son poca cosa. Debemos perfeccionar el marco normativo para dignificar a la clase trabajadora, para resarcir décadas de agravio y atender sus nuevas realidades, para garantizar el cabal ejercicio del derecho al trabajo de todos los derechos laborales y a la seguridad social fundamentalmente, para fortalecer la autonomía del sindicalismo mexicano que evite injerencias externas e imponga sanciones ejemplares a fin de ponerle un freno contundente a la corrupción.

Si verdaderamente queremos que todas las personas trabajadoras de México alcancen la justicia social y el bienestar, entonces debemos privilegiar el diálogo y los mejores entendimientos, dejar de ser sordos a sus demandas para no ser mudos en la defensa de sus derechos, porque hablar de derechos laborales y de seguridad social es hablar de vidas humanas, es construir la posibilidad real de un buen vivir para las presentes y futuras generaciones de trabajadoras y trabajadores de México. 

Muchas gracias por su presencia, muchas gracias por su atención, gracias.