Durante dos días más de 16 horas, la Cámara de Diputados estuvo discutiendo esta
iniciativa que llega como dictamen al Senado de la República. Imagínense si no va a ser importante para la nación este debate.
Lo importante de subrayar aquí es que la oposición en esas dos días y 16 horas no presentó ningún argumento sólido en contra de esta iniciativa que ahora está aquí como minuta.
Hoy llega el pleno y ha valido la pena, como ya lo he dicho, que esta iniciativa hoy aquí se apruebe porque es una decisión histórica del pueblo de México que esta reforma al poder judicial acerque a la sociedad con los impartidores de justicia. Esta es la esencia, no hay que perdernos ni desviarnos. Este es el punto de claridad que la cuarta transformación desde el 2024 ha buscado acercar las instituciones con la ciudadanía y ya se ha dicho más de 13 millones de mexicanos y mexicanas le dieron el respaldo a esta reforma en un primer ejercicio inédito de la vida democrática de este país y ejemplo a nivel mundial.
Esta minuta preserva por lo tanto un principio y fortalece condiciones de operación. Lleva la siguiente elección judicial al 2028. adelanta la convocatoria del Senado. Crea la comisión coordinadora entre comités, reduce candidaturas, simplifica la boleta, organiza la elección por circuito, Distrito y Especialidad, fortalece la capacitación y la evaluación permanente. Crea secciones en la Suprema Corte y armoniza con mayor rigor el modelo local con el federal.
En una frase, esta minuta vuelve más claro, más ordenado y más sólido el modelo judicial electoral. Y ahí aparece esta idea central. La fecha del 2028 le va a dar aire institucional. La Comisión coordinadora fija estándares comunes. La reducción de candidaturas mueve legible la boleta. Las secciones de la Corte fortalecen la capacidad y respuesta del máximo tribunal y la homologación local da piso común de certeza en todo el país. Esta es la lógica de la minuta, orden, claridad, homogeneidad y eficacia institucional.
Ahora bien, hay que subrayar, yo ya hay datos, he dado datos en la reunión de comisiones
de cómo se ha aumentado la capacidad de esta reforma, porque en esta valoración ya tenemos resultados y no nada más de que estamos atendiendo 5.4 veces más resolutivos por sesión que operamos con el 20% menos de sesiones y el 10% menos de ponencias. No, es nada más la objetividad de la cantidad, sino también la calidad, porque la dimensión que se adquiere cuando vemos el tipo de asuntos que hoy pasan en la corte, vemos la seguridad social para personas pensionadas por viudez del ISSSTE, la perspectiva de género y presunción de inocencia frente a estereotipos sobre la maternidad, las libertades de expresión, de reunión frente a restricciones de protesta social, la protección a personas defensoras de derechos humanos, medio ambiente, participación política de comunidades y pueblos indígenas.
Ahí está el punto. La nueva corte está hoy más cerca de asuntos que la gente reconoce en su vida cotidiana y no como antes, que el 70% se lo dedicaban a evaluar las cuestiones fiscales, las cuestiones mercantiles de los que mandaban en la corte, del dedo mayor que ponía ahí a quién están.
Y esta cercanía con el pueblo exige también que el proceso electoral sea más claro para la ciudadanía. Y ya vimos allá en Veracruz y en Durango cómo se dieron los porcentajes de participación en una elección como las que hubo allá con esta que se tuvo a nivel federal. Y lo que tenemos que decir que la elección es clara, la coincidencia de fechas ayuda a la logística mientras la participación judicial sigue dependiendo de la claridad, la comprensión e identificación del proceso.
Y justamente por esto esta minuta simplifica boletas, reduce candidaturas y ordena mejor la competencia. Esto es lo que pedían los de la oposición. Y ahora por eso no tienen argumentos, pero aquí en esta minuta estamos planteando de esta presentación que la iniciativa, la presidencia va después de evaluar a perfeccionar. Y aquí por eso es muy claro que se trata de sostener una democracia judicial con austeridad, con viabilidad operativa y con certeza electoral.
A ello vamos a sumar un dato relevante del propio dictamen senatorial, donde la propuesta considera viable en términos operativos y financieros y sin implementación se plantean no ampliaciones presupuestales al gasto público federal, es decir, en el fondo, aquí estamos discutiendo algo mayor que un simple ajuste de calendario.
Aquí estamos jugando la posibilidad que la democratización judicial avance con reglas eficaces y con instituciones a la altura de esta decisión histórica. Culmino. Esta minuta respalda una reforma que abrió camino.
Toma con seriedad la primera experiencia de implementación y fortalece la capacidad del Estado para organizar elecciones judiciales con mayor claridad, mayor técnica y mayor estabilidad.
Ánimo que esto apenas empieza, ojalá voten por una reforma que nos llevará más a la verdad, a la justicia y a la soberanía popular.
¡Viva la democracia, viva el pueblo! y ojalá la oposición se suba aquí a votar a favor porque argumentos dudo que los tengan.
Gracias.


