Grupo Parlamentario MORENA, LXV Legislatura

Versión estenográfica del mensaje de la senadora Olga Sánchez Cordero, presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, en la entrega de la Medalla al Mérito Administrativo “José María Luis Mora”, que otorga el Instituto Nacional de Administración Pública, a la senadora Ifigenia Martínez Hernández

Muy buenas tardes a todas, a todos ustedes.

Doctor Luis Miguel Martínez Anzures, presidente del Instituto Nacional de Administración Pública. Muchas gracias por haberme invitado, muchas gracias por su anfitrionía.

También quiero darle las gracias a Selene Vázquez Alatorre, muchas gracias Selene, secretaria del Instituto, también, por invitarme.

Sin duda alguna, este homenaje a tres grandes personalidades, como hemos escuchado, la vida, la obra de nuestra embajadora emérita. También, obviamente subsecretaria Carmen Moreno Toscano. También de las palabras que nos ha dirigido Eréndira Paz, como también embajadora, en relación a nuestra querida Carmen Moreno Toscano.

Y sin duda, lo que nos ha compartido el doctor Sarukhán, José Sarukhán Kermez, sobre la vida, la obra del otro homenajeado, el doctor Héctor Uriel Mayagoitia Domínguez; que ha sido verdaderamente impresionante lo que en materia de áreas naturales protegidas, de reserva de la biósfera y toda la contribución que ha hecho a nuestro país. Señor doctor, muchas gracias.

A mí me toca ahora participar, en este merecidísimo homenaje a una mujer. A una mujer cuya presencia intelectual, presencia política a lo largo de 72 años, ha acompañado el proceso de democratización en nuestro país.

Y, ha sido sin duda, ella, uno de los factores de transformación en la lucha electoral de la izquierda mexicana.

Mi querida Ifigenia Martínez Hernández, eres un referente. Eres un referente en todas las actividades que has emprendido.

Académicamente, surgiste de nuestra Alma Mater, la Universidad Nacional Autónoma de México. Te convertiste en la primera mujer mexicana en obtener una Maestría en la Universidad de Harvard.

Aportaste tu fortaleza doctrinal en materia económica, a la integración de la Comisión Económica para América Latina. Asimismo, tu compromiso con la mística universitaria, te llevó a dirigir y a ser la primera Directora de la Escuela Nacional de Economía.

En la Administración Pública, pusiste tus esfuerzos, tus conocimientos y tu visión al servicio de las más célebres figuras del periodo de desarrollo estabilizador:

En Educación, con don Jaime Torres Bodet. En Hacienda y Crédito Público, con el arquitecto de ese periodo de bonanza, desarrollo estabilizador, con Antonio Ortiz Mena.

Congruente con una vida entregada a difundir y ejercer una perspectiva de la economía con esencia humanista, en la que el trayecto y el fin último tengan un sentido social, te plegaste a las fuerzas más progresistas del sistema político.

Jamás conforme, cuando la social-democracia y las izquierdas empezaron a ser neutralizadas en el proyecto de nación, rompiste paradigmas con personajes como Cuauhtémoc Cárdenas, y como Heberto Castillo, y emprendiste la creación de un nuevo proyecto de izquierda.

Cuando este proyecto de izquierda empezó a perder el rumbo que ustedes habían mostrado a las izquierdas, entonces no dudaste en apoyar el liderazgo de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador.

Hablar de Ifigenia, es hablar de varias generaciones de lucha por un México más justo. Es hablar de la combatividad intelectual de la condición política y de la disposición a construir acuerdos y a incluir ideas.

Sin lugar a dudas, mi querida maestra, mentora Ifigenia, has sido también maestra de muchas, de muchas mujeres y de muchas generaciones.

Un modelo que nos ha permitido mantener esperanza en que siempre podemos hacer algo para adoptar la transformación de nuestro país.

Como ustedes pudieron ver en el video, fue precisamente recipiendaria de la medalla Belisario Domínguez, máxima presea que otorga el Senado de la República.

Hoy, es recipiendaria de la medalla del Instituto Nacional de la Administración Pública “José María Luis Mora”.

Por todos estos motivos, hoy quiero sumarme a este merecidísimo reconocimiento. Reconocimiento a una trayectoria que decididamente y decisivamente ha puesto su sello en la conciencia social, y que ha tenido; y que ha tenido avances democráticos en nuestro país en los últimos 75 años.

Muchas gracias, Ifigenia.

Esperamos seguir aprendiendo mucho de ti, también de tu sororidad, de tu sentido social y de tu visión política.

Muchas gracias.