Grupo Parlamentario Senado MORENA, LXIV Legislatura

Posicionamiento de la Senadora Mónica Fernández Balboa, Coordinadora del Grupo de Trabajo de Análisis de la Normatividad en Materia de Congreso Digital

  • La vida genera sucesos como la pandemia del COVID-19 que son inevitables e imprevisibles, y que afectan la normalidad de las relaciones sociales reguladas por el derecho.

Hasta que no aparece esta pandemia, no se había considerado el funcionamiento de los poderes Legislativo y Judicial en circunstancias de extraordinaria anormalidad.

Cabe destacar que tampoco había experiencia en el derecho parlamentario comparado para afrontar por medios telemáticos una experiencia cómo esta.

En México no estábamos preparados para un aislamiento como el que vivimos, en este caso, nuestro Congreso federal, carece de modelos y tecnologías que le permitan continuar con sus trabajos de manera no presencial, pero lo más importante, es que carece de normas y reglamentos que permitieran que la actividad legislativa pueda llevarse a cabo de esta forma.

Ante la emergencia sanitaria ocasionada por el coronavirus 2019 (COVID-19), pandemia que se ha extendido por varios países y continentes, afectando a un gran número de personas y modificando todas las actividades políticas, económicas y sociales en el mundo, reconocemos y aprendemos a vivir un desafío y un reto para todos.

Ante la contingencia sanitaria actual, desde el Senado se ha planteado que el mundo digital tiene que hacerse presente y usar las innovaciones tecnológicas para continuar desarrollando sus funciones legislativas, administrativas, jurisdiccionales, de control y de representación.

Se presentaron iniciativas para generar las facultades y condiciones en las que el trabajo legislativo puede ser susceptible de realizarse a distancia cuando se declare estado de emergencia, y que los legisladores cuenten con las condiciones óptimas para celebrar sus reuniones de trabajo, aun cuando se encuentren imposibilitados de asistir presencialmente.

Los trabajos en el Poder Legislativo Federal deben continuar sin poner en riesgo la vida y salud de las personas que asisten a las sesiones.

El buen funcionamiento de todas las instituciones en una democracia, entre ellas, desde luego, el Poder Legislativo, presupone la acción y existencia permanente de la representación legislativa, y por ello se debe asumir el reto inmediato que representa una emergencia sanitaria o de cualquier otro tipo.

Es primordial que la representación legislativa se encuentre vinculada con las necesidades de la sociedad, que las decisiones que tomen, de acuerdo con sus facultades, estén provistas de legalidad; por ello, es necesario estar a la altura de los cambios.

Este acuerdo plantea la forma en la cual se desarrollará la regulación en la modalidad a distancia del uso de la palabra, la presentación de iniciativas y proposiciones con punto de acuerdo, sus reservas, así como otros derechos que las y los senadores tienen durante la celebración de las sesiones plenarias. También hace posible contar con los dispositivos reglamentarios que permitan la posibilidad de que las comisiones celebren reuniones a distancia, con el propósito de agilizar el trabajo legislativo en la discusión y, en su caso, votación de los dictámenes que someterán a consideración del Pleno.

Por ello mi reconocimiento a la Junta de Coordinación Política que finalmente tuvieron a bien, mediante acuerdos, iniciar esta transformación de nuestro sistema legislativo.

Y va también mi reconocimiento a las áreas técnicas, informáticas, de comunicación y parlamentarias del Senado de la Republica, con quienes me tocó compartir una etapa inicial de arduo trabajo, aprendizaje, innovaciones y experiencia conjunta, y que hoy, han logrado construir las herramientas para llegar a esto.

Necesitamos legislar, necesitamos dotar de legalidad para el futuro. Trabajaremos juntos para ir sentando las bases del camino que aún nos falta por recorrer, para fortalecer el trabajo parlamentario como actividad esencial y, por ende, fortalecer al Poder Legislativo.