Grupo Parlamentario Senado MORENA, LXIV Legislatura

Versión estenográfica de la intervención del senador Héctor Vasconcelos, a nombre del Grupo Parlamentario Morena, a favor del pronunciamiento del Senado de la República sobre las declaraciones del presidente de los Estados Unidos de América relativas a su posible calificación de las organizaciones criminales mexicanas como terroristas

Honorable Asamblea

Con su venia señora presidenta.

La historia de México es, en esencia, la historia de la defensa de la soberanía y de la vigencia del principio de No Intervención. No podía ser de otra forma puesto que desde su nacimiento como nación independiente, el país fue objeto de agresiones e injerencias extranjeras que limitaban nuestra autodeterminación y vulneraban la integridad de nuestro territorio.

No sin dolorosas perdidas, México se consolidó como nación cuando ejerció plenamente su soberanía y desterró las amenazas de intervención,por eso Juárez y Cárdenas destacan de manera especial en nuestra trayectoria histórica. El primero porque al restaurar la República y triunfar sobre el imperio que apoyaban las tropas francesas y los conservadores de la época dio forma definitiva al Estado mexicano. El segundo porque al reivindicar, a través de la Expropiación Petrolera, el pleno dominio de la nación sobre sus recursos naturales, se impuso a los intereses foráneos de compañías y de gobiernos extranjeros.

Hoy el Senado de la República no puede ser ajeno a esa historia. A ninguno de sus miembros escapa la gravedad de las consecuencias para México y su relación bilateral con Estados Unidos de Nortemérica, nuestro vecino y principal socio comercial, de la medida anunciada por el Ejecutivo norteamericano, según las declaraciones vertidas al inicio de esta semana. La calificación como terroristas de organizaciones criminales mexicanas, en los términos de la legislación estadounidense, amenazaría la soberanía de la nación. Dicha legislación es por definición injerencista puesto que pretende aplicarse más allá de las fronteras de su país y las acciones unilaterales que autorizaría contravienen la norma de la No Intervención, principio que vale la pena recordar, orienta, por mandato constitucional, nuestra política exterior.

A nadie debiera extrañar el posicionamiento que se somete a la consideración de este Senado y que esperamos sea aprobado por unanimidad. Quienes integramos esta soberanía no podríamos dejar de alzar nuestra voz para reclamar que dicha amenaza no se concrete. Lo hacemos en defensa de la soberanía y de la No Intervención. Lo hacemos también por el deber de ser fieles a la historia de la nación y a los principios que rigen al Estado mexicano.

La lucha que México lleva a cabo en contra del crimen organizado exige de la cooperación de los Estados Unidos, puesto que se trata finalmente de una actividad trasnacional. Pero la cooperación debe ser convenida entre Estados soberanos y se finca en el respeto mutuo. Por eso una acción unilateral como la anunciada por el presidente norteamericano, en vez de abonar a esa cooperación, la lesiona severamente.

El Grupo Parlamentario de Morena subraya que para que tal cooperación sea provechosa, los Estados Unidos han de frenar el tráfico de armas que utilizan las organizaciones criminales para atacar a las fuerzas del orden y agredir a la población civil. Asimismo, queremos resaltar que la inteligencia financiera, y el intercambio de la información correspondiente, a fin de rastrear los recursos de que disponen dichas organizaciones, tiene que ser un firme compromiso de parte del gobierno estadounidense.

La clasificación de los cárteles mexicanos como terroristas resulta inaceptable pero tampoco tiene justificación conceptual puesto que equipararía a organizaciones criminales que solo obedecen a la búsqueda de lucro con los terroristas que, por motivos ideológicos, políticos o inclusive religiosos, pretenden la destrucción del Estado existente y su reemplazo por uno nuevo.

El Grupo Parlamentario de Morena apoya sin reservas las gestiones que emprende el Ejecutivo federal para que el gobierno norteamericano reconsidere la decisión que en principio se ha anunciado. Como el día de ayer señaló el presidente de la República: cooperación sí, intervencionismo no.

Es cuanto senadora presidenta.